El Ingenieros compite hasta el final en una jornada completa de rugby
El pasado fin de semana dejó una jornada completa para el Ingenieros de Soria Club de Rugby, con protagonismo para todas sus categorías en un día marcado por el aprendizaje, la competitividad y el cierre de la temporada para los equipos senior.
La jornada arrancó con la participación de la Escuela Caja Rural de Rugby en el Torneo Internacional del Zierzo, celebrado en Zaragoza. En un ambiente de convivencia y deporte, los más jóvenes del club volvieron a disfrutar de una experiencia que va más allá de los resultados. Partidos, compañerismo y momentos compartidos que siguen formando a los jugadores y jugadoras no solo en lo deportivo, sino también en los valores que definen al rugby. Una jornada más que refuerza el crecimiento de la base del club y el camino que se está construyendo desde las categorías inferiores.
Ya en Soria, el equipo sénior femenino volvió a pisar el césped de Los Pajaritos tras varios meses sin competir en casa, en un encuentro que terminó con derrota por 12-17 ante Getafe Rugby Club. Más allá del resultado, las sorianas ofrecieron una buena imagen, mostrando la evolución del grupo y compitiendo durante todo el partido.
Los ensayos de Marta y Alba, con una transformación de Patri, reflejaron el trabajo ofensivo del equipo, que supo generar situaciones de peligro y mantenerse dentro del encuentro. Sin embargo, el conjunto madrileño mostró mayor control en momentos clave, gestionando mejor el ritmo del partido para terminar llevándose la victoria en un duelo igualado.
El cierre del fin de semana llegó con el equipo sénior masculino, que disputó el partido por el tercer y cuarto puesto de la Primera Regional Aragonesa ante Quebrantahuesos Rugby en Zaragoza, en un encuentro que terminó cayendo del lado montisonense tras la prórroga por 33-20.
El partido estuvo marcado por el intenso calor y por la igualdad durante gran parte del tiempo reglamentario. El Ingenieros comenzó con buenas sensaciones y logró mantener una renta favorable que llegó a ser de ocho puntos (12-20) hasta el minuto 68, mostrando un juego sólido y competitivo.
Sin embargo, en el tramo final del encuentro, Quebrantahuesos logró reducir distancias primero con un golpe de castigo y posteriormente con un ensayo que, pese a no ser transformado, dejaba el empate a 20 en el marcador al final del tiempo reglamentario.
Ya en la prórroga, el conjunto aragonés supo gestionar mejor el desgaste físico y la presión del momento. Su dominio en las fases estáticas, especialmente en melé, fue inclinando el partido a su favor, dificultando la salida de balón del Ingenieros y obligando al equipo soriano a un esfuerzo constante. Con el paso de los minutos, el desgaste fue haciendo mella y Quebrantahuesos terminó por decantar el encuentro con un ensayo transformado, un drop y un golpe de castigo que fijaron el definitivo 33-20.
El resultado otorga el tercer puesto a Quebrantahuesos y deja al Ingenieros en cuarta posición, poniendo fin a una temporada exigente en la que el equipo ha demostrado una notable progresión.
Más allá de las dos últimas derrotas, el conjunto soriano cierra el curso con la sensación de haber construido una base sólida sobre la que seguir creciendo. El grupo ha mostrado compromiso, evolución y capacidad para competir en una liga cada vez más exigente, y el objetivo pasa por mantener este bloque en la medida de lo posible para seguir aspirando a cotas altas en el futuro.
Un crecimiento que no solo se refleja en el equipo masculino, sino también en el femenino y, especialmente, en la Escuela de Rugby Caja Rural de Soria, cuya expansión continúa siendo el pilar fundamental sobre el que se sustenta el proyecto. Desde ahí, el club mira al futuro con ambición, con la intención de seguir formando jugadores y jugadoras que nutran a los equipos sénior y consoliden el desarrollo del rugby en Soria.





